
Muchas veces no entendemos ciertas situaciones en las que se encuentran las personas que nos rodean. Quizás no las entendemos porque no logramos ponernos en su lugar, y muchas veces damos consejos, o criticamos accionares ajenos sin antes haber pasado por la misma situación. Hasta que no te pasa no sabés como te vas a sentir o como vas a reaccionar. Entonces, ¿como podemos recomendarle qué hacer a alguien si no tenemos la experiencia necesaria para hacerlo? (La experiencia necesaria para decir: a mí me pasó y lo mejor que pude hacer fue…). Creo que uno llega a comprender realmente al prójimo cuando ha pasado por la misma situación. Cuando nos pasa algo similar o igual (sólo cuando nos pasa) podemos ver con claridad, entender el otro punto de vista y todos los sentimientos que conlleva aquello que ha sucedido.
Sólo hasta que nos pasa logramos ponernos en los ‘‘zapatos’’ de los demás.
Sólo hasta que nos pasa logramos ponernos en los ‘‘zapatos’’ de los demás.
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